Che, la clave está en escuchar el cuerpo. Si notas que pega mucho, bajas los carbos un poco, pero sin matar la proteína. Eso sí, las grasas las mantienes estables para no tirar las hormonas al piso. Yo suelo ir bajando los carbos de a poco, tipo 10g cada semana, y veo cómo reacciono.