Allá en Cuba, en los gimnasios de barrio, aprendí que el estrés no se cura solo con medicinas. Aquí en USA, tras cada misión intensa, lo primero que hago es volver al hierro. Levantar pesas no es solo físico, es terapia. Me enfoco en ejercicios básicos como sentadillas y peso muerto, donde la concentración es clave. También me ayuda caminar al aire libre, sobre todo al atardecer, y escuchar música de los 90. Recuerdo que en La Habana, después de entrenar, nos sentábamos frente al Malecón a contar historias. Ese simple acto de compartir con los 'brothers' era más efectivo que cualquier cosa. ¿Consejos? No los guardes todo adentro. Habla, escribe, o simplemente siéntate en silencio, pero no te quedes solo con ello.