Lo ke a mí me ha funcionado es tener alternativas más saludables a mano. Por ejemplo, cuando me dan ganas de algo dulce, como frutas como manzanas con un poco de mantequilla de maní o dátiles rellenos con nueces. Para lo salado, palomitas de maíz caseras sin mucha sal o bastones de zanahoria con hummus. También intento tomar agua primero, porque a veces la sed se confunde con hambre.