La producción visual mejora cada temporada, pero el guión no termina de consolidarse. Soldier Boy aportó frescura, pero depende demasiado de las apariciones estelares. En ciclos pasa igual, no podés depender solo del primo o el susta, necesitás un equilibrio entre compuestos para mantener progreso sostenido. La serie necesita ese balance entre acción, drama y desarrollo de personajes, sin depender de cameos salvadores.