Hoy quiero hablar de una comparación que muchos hacen pero pocos entienden realmente: SARMs vs orales tradicionales. Los SARMs como el Ostarine o el Ligandrol prometen selectividad tisular, pero la realidad es que nunca alcanzan la potencia de los orales como el Anadrol o el Dianabol. Sí, los SARMs pueden ser más suaves en los marcadores hepáticos, pero ¿de qué sirve eso si los resultados son mediocres? En los 2000 ya veíamos esto con los PHs, que tampoco cumplían lo que prometían. Mi consejo: si vas a usar algo, mejor usa lo que sabemos que funciona, no te dejes engatusar por el marketing. ¿Qué opinan?