La verdad es que en corte siempre me funcionó más el pavo que el pollo, sobre todo por el tema del hierro y lípidos. Hice analíticas comparando ambas fuentes de proteína y con el pavo mantuve valores más estables tanto en colesterol LDL como en ferritina. Además, es más fácil de digerir si entrenás fuerte. Como extra, le agrego un poco de salsa tártara light y unos pepinos para variar, sobre todo cuando pierdo el apetito en definición. Es cuestión de probar y ver cómo responde el cuerpo en cada etapa.